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Dobladillo

Sólo quedará hacer el dobladillo. Lo más aconsejable es doblar una sola vez la tela y pasar un sobrehilado por el borde de la misma para que no se deshile. Para sujetar las dos telas se utilizarán puntadas muy espaciadas y cogiendo solamente muy pocos hilos del tejido. La mejor manera de lograrlo es ir doblando hacia el exterior un trocito del espacio destinado a dobladillo, al tiempo que se van dando las puntadas de forma que, al volver el tejido a su ser, el hilo quede completamente escondido.
Una falda de este tipo se puede realizar en diferentes telas, por ejemplo, el terciopelo, que tan de moda está en estos días. Una falda de terciopelo negro con una blusa de encaje blanco siempre será un conjunto muy elegante y apropiado tanto para jovencitas como para señoras mayores.
Si lo que se desea confeccionar es una falda larga, de fiesta, el procedimiento a seguir es exactamente el mismo. Lo único que varía son las medidas de la tela.
En algunos casos, las medidas de las telas no son suficientes para poder confeccionar, de una sola pieza, una falda de media capa larga. Entonces no hay más remedio que utilizar las piezas.
En algunas ocasiones, cuando se trata de telas que pesan mucho, es aconsejable dejar la falda colgada por la cintura durante todo un día, antes de hacer el dobladillo. Puede ser posible que el peso de la tela, al hallarse ésta cortada al sesgo, produzca algunas irregularidades en la marca del dobladillo que se había realizado. Si esto ocurre, siempre se está a tiempo de corregir dichas irregularidades antes de realizar el dobladillo.

Coser falda de media capa

Falda de media capa
Para una falda de este tipo se necesita, aproximadamente, 1,80 m de tela que tenga un ancho de 90 cm. Una vez disponga de esta tela, doblará por la mitad, de forma que componga un cuadrado de 90 cm de lado. Prenda las puntas y los orillos con alfileres para que la tela no se desplace. Una vez disponga de este cuadrado, desde el ángulo A (véase la figura 8) trace usted el B y el C. La medida B y AC será la de un cuarto del contorno de la cintura y 1,5 cm más. Por ejemplo, imaginemos que la cintura de la persona que ha de llevar la falda es de 60 cm. La medida de AB y de AC sería de 16,5 cm. Seguidamente, marque el largo de la falda señalando sobre el doblez de la tela y el orillo, BD y CE. Pero hay que pensar en el dobladillo, por lo que se marcará también DF y EG, que en una falda de este tipo no debe ser muy ancho.
Los arcos se marcarán perfectamente si se ata un lápiz a un cordel y se utiliza como un compás, fijando el cordel en el vértice del ángulo A. Los cortes que deben efectuarse en la tela quedarán marcados por los arcos CB y GF. El arco ED se marcará con el mismo lápiz que nos ha servido de compás o se señalará con un hilván para saber, posteriormente, dónde debe doblarse la tela para el dobladillo.
Hilvane los orillos, que será la costura de atrás, empezando a unos 22 cm de C, a fin de que quede una abertura para la cremallera. Abra la costura y plánchela.
De la pieza triangular que le ha sobrado podrá cortar la cinturilla, que habrá de tener la medida de su cintura más 2,5 cm, para que el cierre monte un poco sobre el otro extremo. Una vez tenga realizada la pieza de la cinturilla, monte la cintura de la falda sobre la cinturilla, prendiéndola primero con alfileres y pasando un hilván corto antes de proceder al pespuntado a máquina. Si la cintura de la falda fuese más grande que la medida de la cinturilla, puede embeber un poco el tejido, cosa que puede hacerse con mucha facilidad.