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Fuente de cerámica de entremeses

Ideas para el uso de las piezas de planchas.

Fuentes de entremeses. Puede obtenerse una bonita fuente para entremeses, dulces o frutos secos, con sólo añadir al molde básico unas bandas cruzadas que la dividan en tantas partes como se desee. El molde básico de la figura es un cuadrado de 20 cm y de 3,5 cm de altura. Hacerlo como se ha explicado antes.

• Cortar bandas de unos 2 cm de ancho y 9 cm de largo. Colocarlas como se ve y hacer una marca alrededor de ellas con un escalpelo. Raspar el centro del molde y la parte inferior de las bandas, y afianzarlas con fuerza.
• Colocar las otras tres bandas de la misma manera. No deben juntarse en el centro ni tocar los costados, ya que al encogerse la arcilla, la pieza puede agrietarse y deformarse.
Tiestos de bonsai. Los tiestos cuadrados o rectangulares son recipientes ideales para el bonsai. Esta vez, intentar hacer una forma rectangular. Las paredes pueden tener la altura que se prefiera para disponer las plantas, pero hay que mantenerlas bien derechas, de modo que puedan retirarse fácilmente.
Es preciso separar del suelo este tipo de tiestos, para facilitar el drenaje. Una vez se han unido las distintas partes y se ha secado la pieza, darle la vuelta y añadirle unas patitas.
Preparar unos bloques cuadrados de arcilla, de 1 cm, y colocarlos a 1,5 cm de las esquinas, de forma que el tiesto quede elevado y dé sensación de ligereza. La pieza debe asismismo estar provista de agujeros de desagüe. El bonsai necesita tres en cada tiesto; si no, se empaparán las raíces de las plantas. Hacer los agujeros al mismo tiempo que se colocan las patas. Jardines interiores. Con dos o tres piezas cuadradas y diferentes puede formarse un pequeño jardín interior. Hacer dos o tres tiestos cuadrados de distintos tamaños. Ensayar con un grupito compuesto de uno de 7,5 cm de cuadrado, otro de 10 cm y un último de 7,5 x 5 cm, y de distintas alturas.
Las paredes tendrán un grosor aproximado de 6 mm, y serán fuertes, resistentes y sin grietas, para que quepan bien las raíces de las plantas. Cada tiesto debe llevar un agujero de desagüe en la base. Disponerlos de forma que constituyan un atractivo conjunto. Unirlos entre sí raspando y cubriendo de masilla las superficies que van a estar en contacto. Intentar recortar franjas de los bordes superiores, para dar a la pieza aspecto de castillo. Raspar los bordes defectuosos. Con esta técnica es posible hacer cualquier forma o tamaño de jardín: desde uno pequeño hasta uno mucho mayor para la terraza.

Decoración de las piezas.
No es necesario vidriar los tiestos. Quedan muy naturales y bonitos con un acabado tosco y terroso. Esta apariencia puede reforzarse añadiendo grog grueso o arena a la superficie mientras se aplanan las planchas. También pueden decorarse de cualquiera de las maneras explicadas en capítulos anteriores. Pueden tallarse o imprimirse los costados. El interior de un plato grande poco profundo quedará más atractivo con un dibujo hecho con la técnica de «arrastrado». Si el plato va a contener alimentos, hay que vidriarlo. Elegir un vidriado claro si se desea poner un diseño hecho mediante «arrastrado» o un dibujo de óxido que se vea a través. Escoger uno opaco y vistoso para realzar la forma de un tiesto de cactus o un jarrón para el centro de una mesa.

Dos piezas hechas con planchas de cerámica, con textura sobrepuesta de arena gruesa para darles aspecto rústico y almenadas en su parte superior, albergan unas bellas plantas de interior. Los maceteros de este estilo, con los correspondientes orificios de drenaje en el interior, son ideales para cultivar hierbas aromáticas en un alféizar soleado.

Manualidades de cerámica

Técnicas sencillas para piezas de cerámica en planchas.

Pueden hacerse tejas con arcilla y curvarlas, a su vez, alrededor de moldes cilindricos para hacer floreros, como se describe en Arcilla. Las piezas de cerámica aplanadas sirven también para construir tiestos o cajas cuadradas y rectangulares. Las macetas como las de la ilustración se hacen uniendo placas duras, cuidadosamente medidas, y se llaman piezas de planchas de cerámica.

Preparación de la arcilla.
Las paredes de este tipo de piezas deben ser rectas y rígidas, por lo que conviene reforzar la arcilla añadiéndole arena o grog. Amasar del 10 al 15%del peso de cualquiera de estos dos elementos al preparar la arcilla, para que la forma se sostenga por sí misma.
Aplanado de las planchas

Se necesita:
Arcilla preparada con grog o arena añadidos.
Para un plato como el que se describe abajo, hace falta alrededor de 1,5 kg de arcilla preparada y 150 g de grog.
Una superficie de trabajo cubierta con lona o arpillera.
Una regla.
Un cuchillo afilado.
Palos de guía.
Una espesa masilla preparada con el mismo tipo de arcilla, sin grog ni arena.
Primero intentar hacer un simple cuadrado. Aplanar la arcilla como de costumbre, empleando los palos de guía, para que la plancha tenga un grosor uniforme de unos 6 mm.

Para hacer una pieza sencilla.
Decidir el tamaño y el tipo de pieza que se desea hacer. Dibujarla en un papel y marcar en él todas las dimensiones. Esta operación es de gran utilidad en el momento de cortar las secciones.
Una buena medida para principiantes es un tiesto cuadrado de 10 x 10 cm. La base. Hacerla en primer lugar, aplanando la arcilla por todos sus lados, de forma que se extienda uniformemente.
• Medir los lados con la regla, señalando la base cuadrada. Usar una esquina de papel de periódico o algo cuadrado para asegurarse de que los ángulos son los adecuados. Si no se han medido con absoluta precisión, la pieza acabada quedará deforme y torcida.
• Cortar la plancha de la base con el cuchillo y la regla. Colocarla sobre uno de sus lados y dejar secar la arcilla. El tipo de tablero donde dejar reposar las planchas para que se sequen uniforme y rápidamente puede conseguirse en los comercios de madera.
Los lados. Cortar luego cuatro lados, de forma que encajen en los bordes de la base y que tengan la altura deseada. Resultará quizá más fácil cortar estas piezas con una plantilla de papel (fig). Si se quiere que la pieza tenga un tosco aspecto, espolvorear la arcilla con una mezcla de grog grueso y arena mientras se va aplanando (fig). No es necesario hacer esto con la base.
• Colocar los lados con la base, para que se sequen.
Para armar el plato. Las piezas de arcilla tienen que estar duras y lo suficientemente secas para que no se doblen al manipular con ellas, aunque lo bastante blandas para que se peguen y sostengan entre sí. Si se tuercen al cogerlas, la forma final no será recta, y si están demasiado secas no se pegarán bien y se separarán al cocer.
• Raspar el borde superior de la base con un cepillo de dientes humedecido y añadir una abundante capa de masilla. Repetir la operación con el borde inferior de la pieza de cada lado. Por turno, presionar con fuerza cada lado sobre el borde de la base.
Raspar los costados de los bordes que se van a unir, añadir masa y apretarlos firmemente para que se junten, a medida que se va haciendo la pieza (fig. 3). Pintar la masilla de las junturas como operación última de cierre (fig).
• Dejar secar la pieza lentamente. La masilla que sobresalga de las junturas debe rascarse una vez seca.
• Si hay que igualar o alisar los bordes, puede hacerse antes de que la pieza esté seca del todo.

La forma sencilla de plancha es infinitamente adaptable. Aquí vemos una pieza cuadrada y poco profunda que se convierte en una fuente de servir, en la que puede disponerse una variedad de entremeses, al añadirle cuatro pequeñas bandas cruzadas.

1. Cortar la base y los costados con una regla y escalpelo.
2. Espolvorear la arcilla con grog y arena para dar a la pieza un rústico aspecto.
3. Humedecer los bordes con masilla y unir las planchas.
4. Con una capa final de masilla cerrar por completo las junturas.
5. Marcar la posición de las cuatro bandas en la base de la fuente.
6. Presionar con fuerza cada banda en la posición marcada.
7. Para hacer un tiesto de bonsai. añadirle patas y abrir agujeros.
8. Alisar la irregularidad de los bordes.

Esmaltes para ceramica

Muestras de colores.
Finalmente, para cuando tengamos la pieza pronta para ser pintada, conviene tener muestras de esmaltes, engobes, óxidos, para poder visualizarlos y ubicarlos con facilidad.
Muestras de esmaltes brillantes de 1040 grados. No solo facilitan la tarea de visualizarlos, sino que nos muestran cuáles son más fluidos, cuáles son más translúcidos, si son brillantes, satinados u opacos.

Herramientas para manualidades en ceramica

Tela, diarios.
Son imprescindibles para que la pasta no se pegue a la mesa. Puede ser la parte de atrás de un hule o simplemente hojas de diario que habrá que cambiar cada vez que se humedezcan.
Bolsas de nylon y cajas herméticas.
Dado que para poder continuar una pieza en otro momento debemos conservarla húmeda, es recomendable guardarla en bolsas o cajas herméticas. Cuando la vayamos a seguir, bastará con humedecerla un poco y asi podremos proseguir nuestro trabajo.

Herramientas para manualidades

Punzones, sierritas, cuchillos.
El punzón se usa para marcar, rayar y coser las piezas. También para dibujar en la superficie húmeda o para esgrafiar los esmaltes.
Las sierritas y los cuchillos se utilizan para cortar y alisar la arcilla respectivamente.
También se puede hacer con la punta de una sierrita cortada al bies.

Tornetas para ceramica

Las herramientas y su utilización.
La cerámica puede ser un arte, un oficio o un hobby que ofrece grandes satisfacciones a quien lo realiza. En cualquiera de los casos, es importante conocer los materiales con los que creamos (conocer la plasticidad de las arcillas, su porosidad, su índice de contracción, como colorearla, cómo texturarla). Para cada proyecto hay una pasta ideal. También es importante conocer las herramientas que nos facilitan la tarea. Las principales herramientas son nuestras manos. Los instrumentos que se necesitan para hacer cerámica son simples. Aquí describiremos las herramientas más utilizadas y su función.
Torneta.
Las tornetas sirven para decorar, esmaltar, modelar (piezas hechas con rollitos y también esculturas), trazar filetes, dibujar sin tocar la pieza, etc.
Las hay con pie, que tienen dos platos de distinto tamaño y también chatas, ideales para girar la pieza y verla desde todos los ángulos con facilidad.