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Pintar con mosaicos

Pintar con mosaicos.
Macetas, frisos o puertas resultan un buen soporte para aplicar esta técnica que data de hace 5000 años y que tiene diferentes nombres, según la forma en que se corten los mosaicos.
Materiales:
• Diseño
• Maceta de cemento o cerámica
• Azulejos de colores
• Adhesivo para cerámicos
• Pastina blanca
• Ferrite (del color elegido)
• Agua
• Papel calco
• Papel carbónico
• Marcador indeleble
• Guantes descartables
• Pinceles
• Paño de algodón
• Trapos
• Escuadra
• Cortavidrios o punta de acero
• Pinza chata
1. Calcar el diseño y traspasarlo a la maceta utilizando papel carbónico. Repasarlo luego con marcador indeleble.
2. Utilizando un cortavidrios y una escuadra, marcar sobre el azulejo una cuadrícula de 1 cm de lado.
3. Ayudándose con una pinza chata, dividir el azulejo primero en tiras y luego separar de cada una de ellas los cuadrados (para que no se dañe el azulejo, es conveniente recubrir la punta de la pinza chata con un paño de algodón).
4. Para cortar el azulejo con una forma determinada, recortar en papel cada parte del diseño. Realizar sobre el azulejo la cuadrícula como se indica en el epígrafe 2 y encima ubicar la plantilla. Rebordear el diseño con el cortavidrios y luego desprender las piezas.
5. Preparar el cemento adhesivo para cerámicos (ver recuadro). Colocar una porción de la mezcla sobre la maceta e ir adhiriendo las piezas de azulejos cortadas, respetando el diseño y los colores.
6. Una vez recubierta toda la maceta, preparar la pas-tina con un color al tono (ver recuadro) y cubrir toda la superficie de la maceta para llenar los espacios que quedan entre los azulejos. Cuando la pastina haya secado, limpiar el sobrante con un trapo húmedo.
7. Rellenar y emparejar la base y el borde de la maceta con la preparación de cemento para cerámicos, de modo que no sobresalgan las puntas de los azulejos. Luego, darle color.
• Retirar el excedente de material adhesivo con un paño, a medida que se van pegando los azulejos.
• La pastina se colorea con ferrites. Si hubiese quedado muy adherida a la superficie del azulejo, limpiar con lana de acero una vez que esté bien seco el trabajo.
Preparación del cemento adhesivo:
Mezclar el adhesivo para cerámicos con agua hasta lograr una consistencia de pasta ni muy líquida, ni muy espesa.
Preparación de la pastina:
Colocar pastina blanca, ferrite de color y agua hasta formar una pasta semiespesa que se pueda aplicar con pincel.

Manualidades con frascos

Pase revista a su alacena actual y tenga en cuenta la posibilidad de cambiar la decoración de sus frascos con una versión distinta.
Materiales:
• Frascos de vidrio
• Carpeta de hilo grueso tejida al crochet
• Guata
• Placa de acetato o radiográfica
• Pinturas al óleo
• Cola vinílica
• Crema para manos
• Pincel
• Cortapastas
• Cuchara de madera
• Palo de amasar
• Sartén de teflón
• Tijera
Pasta de porcelana:
• Fécula de maíz 200 g
• Cola vinílica 500 g
• Vaselina líquida 1 cda
• Formol 1 cda
• Jugo de 1/2 limón
1. Para preparar la pasta, colocar en la sartén la cola vinílica y la fécula de maíz, revolver con cuchara de madera hasta que se integren bien, agregarle el jugo de limón colado y la vaselina. Llevar a fuego directo revolviendo continuamente hasta que la pasta comience a desprenderse de las paredes del recipiente. Volcar sobre la mesa y agregarle el formol. Amasar hasta que se enfríe. Conservar en una bolsita de polietileno siempre fuera de la heladera.
2. Tapa estampada: untar la placa de ©cetato con un poco de crema para manos (así se evita que la pasta se pegue), y estirar sobre la placa una porción de pasta teñida con una.pizca de óleo rosa hasta lograr un espesor de 3 mm. Apoyar la carpeta al crochet y pasar con fuerza el palo de amasar, para que el diseño se transfiera a la pasta.

Pinceles y plumas para pintura

Pinceles y plumas.
Para pintar debe utilizarse un pincel fino de pelo de marta. Hay que disponer de pinceles aparte para cada uno de los colores principales y el negro. La limpieza constante del pincel causa pérdidas de tiempo.
Para el trazado de las líneas finas se utiliza un plumín de dibujo. Para dibujar se mezcla el polvo de pintura con una tercera parte de azúcar y unas gotas de agua. La pintura preparada de esta forma ofrece la ventaja de que los contornos pueden sobrepintarse, sin que se disuelvan al pasar otra pintura preparada al aguarrás; además, los contornos pueden traslucir a través del color superpuesto. La pintura no demasiado líquida facilita el trazado de los contornos con el plumín.
La técnica consiste en pintar siempre de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo, para no borrar la pintura con la mano. Cuando se pinta sobre porcelana se debe tomar la precaución de hacerlo en un lugar donde no haya polvo en suspensión: las partículas de polvo pueden producir manchas en el horno; en caso de que algunas partículas de polvo hubieran caído sobre la pintura, deben sacarse con las pinzas. Si es necesario interrumpir el trabajo, se cubren el objeto y la placa de las pinturas con una caja de cartón.
Hay que tener sumo cuidado en el transporte de las piezas, porque antes del horneado la pintura es muy sensible a las raspaduras. La paleta utilizada se limpia con alcohol.

Insumos para pintura sobre porcelana

La pintura.
Los colores deben emplearse sin ningún temor, y es más divertido pintar con varios colores que con uno solo. La gama de colores para la porcelana es muy diferente de. la que poseen las conocidas acuarelas. No existen los colores básicos simples, sino unos medios tonos muy particulares. Pronto se descubrirá, precisamente, que el uso de los mismos es especial de la pintura sobre porcelana, y entonces se comenzarán a apreciar los matices del verde y del azul y las distintas gradaciones del pardo.
Para preparar los colores se utiliza una placa de vidrio de 20 x 30cm. Comúnmente se hace este trabajo con una espátula de metal o un pisador de vidrio. Preparándose tan sólo cantidades pequeñas de pintura, conviene utilizar una espátula o pisador más pequeño, porque de otra manera se desperdiciaría demasiada pintura en la placa. La pintura debe concentrarse en un solo punto de la misma, empujándosela una y otra vez hacia el centro de la mancha.
Algunas personas prefieren trabajar con espatulitas de madera talladas por ellas mismas (véase el dibujo) y utilizan para cada color una espátula. Con el extremo chato de ésta toman un poco de pintura de la bolsita y la depositan sobre la placa; quitan el polvo de pintura de la espátula, sumergen el extremo grueso de la misma en aguarrás y lo dejan gotear sobre el polvo de pintura hasta que esté lo bastante húmedo como para poderlo mezclar. Luego siguen mezclando hasta que desaparezcan todos los grumos y la pintura quede completamente homogénea. Limpian el extremo de la espátula con un trapo que siempre ha de estar a mano, sacan con el extremo achaflanado un poquito de espesante y lo mezclan esmeradamente con la pintura: de ese modo la misma se extiende uniformemente y se adhiere a la porcelana. Un frasquito de espesante alcanza para mucho tiempo, pues normalmente se utiliza muy poca cantidad. Si se pintara únicamente con aguarrás, la pintura se borraría; no es necesario que brille, sólo ha de ser tan espesa que no se borre una vez que está seca. Es preciso experimentar con la mezcla.
Si se notara que la pintura se espesa demasiado en la placa, debe mezclarse con un poco de aguarrás.

Cursos de pintura sobre porcelana

PINTURA SOBRE PORCELANA.
Muestrario de colores, cocción y dibujo.
Es necesario comprar una serie de pinturas que tengan todas el mismo punto de fusión o pinturas de mufla-, esto es precise averiguarlo en la fábrica de porcelana, alfarería o manufactura más próxima. La temperatura normal para vidrio es demasiado baja; la pintura se adhiere, pero no brilla. La temperatura mínima debe ser de 650° C y no exceder los 850° C. Con estas temperaturas el color se funde y queda sobre la porcelana formando un ligero relieve brillante.
Es conveniente juntar los trabajos para poder cargar un horno entero. Para evitar sorpresas desagradables al sacar las piezas horneadas, es preciso pintar previamente un plato de prueba. Sobre el borde de un plato se pintan rayas de todos los colores, una al lado de la otra, con la gradación claro-me-diano-oscuro, marcando el número del color debajo de cada raya. Otro plato de prueba se prepara con tonos combinados.
Antes de dibujar sobre la porcelana, ésta se limpia con alcohol o acetona y luego se frota con un trapito mojado en aguarrás. El dibujo se aplica directamente con lápiz o con papel carbón.

Pintura sobre porcelana

PINTURA SOBRE PORCELANA.
Técnicas.
Existen dos técnicas para pintar sobre porcelana.
1. Bajo la cubierta de esmalte: aplicándose la pintura sobre la pieza cocida, pero aún no esmaltada.
2. Sobre la cubierta de esmalte: pintándose sobre la porcelana esmaltada tal como se la compra en el comercio. La pintura bajo esmalte se realiza’ exclusivamente en la industria de la cerámica, puesto que las dificultades técnicas son casi insalvables para el aficionado. Por ello, sólo es posible indicar la última técnica; y, aunque es menos resistente, admite el empleo de mayor gama de colores.
Puede pintarse toda porcelana nueva, sin uso. La porcelana usada se mancha en el horno. Las pinturas deben comprarse siempre en polvo. Una bolsita de 10 g dura largo tiempo si se tiene la precaución de preparar tan sólo la cantidad de pintura que se va a utilizar.
No es recomendable comprar las pinturas en pomos, puesto que se secan rápidamente; además, son costosas y no resultan prácticas.
Si desear ver más modelos sobre pintura sobre porcelana te recomendamos visitar el sitio manualidades.